martes, 8 de febrero de 2011
De mañas y arbitrajes
miércoles, 2 de febrero de 2011
Cuidar el patrimonio
lunes, 31 de enero de 2011
Matar al rey
Barcelona da asco. Toca y toca, no lo paran. Aburre. Tiene que terminar este festival morboso hegemonico, de periodistas babosos que no paran de felicitarse como si fueran parte de la fiesta y tuvieran merito y razón en su modo de pensar absolutamente robotico y reproductor de hegemonías. Hay que matar al rey del futbol, pronto.
El 20 de abril el Barcelona ira por su primera corona de la temporada. El rival será el Real Madrid, que por un lado es un equipo hecho en base a euros turbios, una mezcla caprichosa de jugadores de moda, un club verdaderamente sin proyecto deportivo (aunque con un proyecto económico exitoso, mas alla de la enorme deuda que ha contraído, gracias a las increíbles ganancias del marketing y el humo). Por el otro lado esta Mourinho: ya hemos hablado de su error en ir al Merengue, persiguiendo una venganza que ya había alcanzado meses atrás, en el mismísimo Camp Nou. Eligio el orgullo, la confrontación y la ambicion: no podemos esperar otra cosa de Mou, es cierto, pero dejo un grupo de hombres que lo seguirían a la guerra, por un grupo de muchachitos indolentes, dispersos, desapasionados. Ya vimos el primer episodio, con goleada del Rey por cinco goles. Esperemos que aquel episodio haya encendido la llama en Mou y sus muchachos.
Barcelona se ha transformado para la mayoría de los equipos del mundo en un monstruo. Y al volverlo mitico, se vuelve imposible enfrentarlo, acentuando su dominio. Lo que se impone no es el ninguneo (el Barsa eh un inventoh) sino el estudio de las posibilidades que existen para vencerlo. Y si hablamos de estudio, sabran que hablamos de racionalidad y no de prejuicios: se deberá contemplar estacionar un avión en el arco, si se encuentra acorde a las posibilidades del equipo.
El Barcelona viene toqueteando la pelota durante minutos enteros. Su circuito es difícil de interrumpir por su movilidad, pero no se trata de una rotación caprichosa y caotica, sino sistematizada, naturalizada. Lo primero debe ser neutralizarlo lo mas posible, y para ello, pensemos en dos partidos recientes: Inter por semis de Champions 2010 y Estudiantes en Abu Dhabi. Ambos comenzaron sus partidos clausurando el arco, agrupando dos líneas adelante del arco, contra todo consejo. El esquema de ambos fue en ambas oportunidades un espejo del barcelones, con laterales para tapar a los extremos, centrales para dominar al nueve, un doble cinco (o triple) que se escalonaba entre si y con el central libre para domar a Messi y controlar a Xavi, y una ofensiva escueta. Dos conceptos clave fueron el escalonamiento de las marcas (las dos líneas pegadas terminaban de enmarañar el pulcro juego del equipo de Messi) y el arma de la contra: ambos sacaron provecho del modo en que Barcelona, progresivamente a medida que va dominando el juego, adelante su linea defensiva. Cuando sus laterales pasan (que es a menudo), superada la línea de medios (que no es particularmente ferrea, pero presiona y provoca el error) queda un agujero gigante para jugar en velocidad mano a mano. La transición, comprendieron ambos equipos, debe ser súbita: el control de pelota (otra vez, contra toda recomendación) solo genera que la presión haga efecto. Lo que funciona es, “increíblemente”, tirar pelotazos, lanzar la pelota para saltear en un solo pase la línea de medios, evadiendo la presión. Inter y Estudiantes contaron con muy buenos lanzadores para realizarlo, y le sacaron redito. Pero pegaron cuando tuvieron chance y ambos caminaron por el borde del precipicio (Estudiantes cayo). Es que debe tenerse en cuenta que el increíble equipo barcelones logra neutralizar estas estrategias a menudo, que no existe el modo de enfrentar y vencer seguramente a semejante equipo. Pero todos los equipos deberían apuntar a ello, practicar para ello: cuando se vio que un deportista acepte la supremacía de otro, y no aspire, no sueñe con destronarlo? Solo en este futbol mediatizado por discursos cada dia mas liricistas y mas alejados de lo que sucede en las canchas. El Barsa es sin dudas un equipo ejemplar, sin estrellas, sin demasiada erogacion de dinero, un club que potencia lo que tiene (ya hablaremos del efecto que tiene la ejemplaridad del Barcelona y los subsecuentes intentos de copiarlo, ergo manteniendo siempe la inferioridad). Es el club ejemplo, pero tambien debe ser el equipo a vencer. El unico club interesado en querer vencerlo parece ser su clasico rival, por la pica, por envidia, por la bronca acumulada de un lustro mediocre, y claro, por su DT, que tiene una historia personal con el Barsa, que por momentos lo consume y lo nubla, y por momentos lo vuelve un orate brillante.
El primer paso es desmitificarlo: se puede, aunque haya que tener mucha pericia y también suerte. Cuando Scylla apareció en el camino de Odiseo, le dijeron que corra. El, como siempre, enfrento el peligro con su inteligencia. Mirar el peligro permite darse cuenta de que su dimensión, aunque sea enorme, es finita, en oposición a infinita, inhumana, inmortal. Enfrentar un peligro enorme, aunque moral, no deja de requerir de valentía. De Odiseo decían que era un cobarde. Los atenienses prefirieron por décadas al naturalmente dotado Aquiles (Brad Pitt). Odiseo y sus estratagemas eran indignos modos, engañosos, de conseguir los objetivos. Pero Odiseo realizo proezas gloriosas e insuperables gracias a su astucia. Se necesitan odiseos en el futbol, equipos “cobardes” que sean mas valientas y mas inteligentes que todos los que se tragan el humo mistico y liricista y aceptan el estado de las cosas.
No creo tener soluciones magicas o una claridad especial. El modo descripto es un punto de partida, nada mas: no se trata de una fórmula para el éxito, su valor reside en desmitificar los modos habituales (y las predisposiciones habituales) con los cuales se elige enfrentar al Barcelona, conciente o inconcientemente planificando una "derrota digna".
El rey caerá algún día, tendrá fin su reinado maravilloso. Por cansancio, por desgaste, por el triunfo relaja, genera exceso de confianza y aplacamiento del hambre. En lugar de ser aquellos que, tras su muerte, se alimenten de su cuerpo como aves de carroña, no seria preferible, atroz y heroico, ser regicidas? Hay que pensar, pensar en como derrotar al rey, debe ser lo que nos desvele. Debe ser un pensamiento febril el que nos conduzca, no la aceptacion de una natural superioridad.
viernes, 28 de enero de 2011
Adiós al paraíso
Al final de nuestra entrada de felicitaciones al equipo putañero alemán Sankt Pauli, ya lo decíamos: el club, una bandera contra toda la mierda bella del fútbol, corría el peligro de volverse consustancial al sistema, fagocitado por éste como algo excéntrico y divertido, no como un peligro real. Llegó el día de la confirmación. No vamos a hacer otra cosa que pegar la nota publicada en el genial sitio La Redó, inspiración siempre. Lean y lloren...
Adiós al paraíso
Por Matías Varela para La Redó!
El fin de una era (?). Un relato desesperado sobre la cancelación de los hermosos espectáculos que se dan en el estadio del no menos grosso FC St. Pauli.
Buenas tardes señor. Si, a usted le estoy hablando. No se haga el dobolu (?), présteme atención. ¿Tiene un minuto? Tengo algo que contarle, necesito su opinión. Entremos en el juego de las suposiciones (?). Imagine que usted tiene la oportunidad de ir a ver al estadio al equipo de sus amores, como todos los fines de semana. Algo normal, ¿vio? Bueno, ahora agréguele que va a ver el partido, pero sentado en un cómodo sillón, con aire acondicionado, tomando algún que otro copetín y degustando algunos bocadillos como para que no pique el bagre.
Ahhh ahí va mejorando la cosa, ¿vio?. Bueno, y que pasa si le cuento que mientras ve el encuentro whisky en mano, comiendo y sin aguantar el olor a chivo y a pachuli (?) de la muchachada, de golpe aparecen cinco generosas muchachitas que bailotean en un caño ligeritas de vestimenta, y que ante cada gol de su equipo, sale una prenda de ropa y… ¡opa!… ¡Le están brillando los ojitos, picarón! (?) ¿Eso es el paraíso, dice usted?
Permítame que le cuente que ese paraíso que conjugaba a la perfección PF&A y fulbo existió hasta hace poco en Alemania, más precisamente en el distrito Sankt Pauli de Hamburgo. Allí, cuando hacía las veces de local el St. Pauli, otrora equipo del gran Matías Cenci (?), se desataba una fiesta de lujuria, sexo, Duhalde (?) y rock n’ roll como no se conocía en ningún otro sitio en tierras germanas.
Sucede que en Europa es normal que los clubes alquilen algunos de sus palcos VIP a empresas privadas, que a su vez organizan fiestongas mientras se juega el partido en cuestión. Lo normal es que en esos cómodos recintos haya bebidas alcohólicas, morfi y algún que otro raviolazo (?), pero parece que los muchachos del St. Pauli decidieron ir un poco más lejos y profundo.
La vasta historia antifascista y de apertura abierta contra el sexismo, el racismo y la homofobia de este equipo que ascendió hace poco a la Bundesliga, fue aprovechada por un local de shows eróticos con un sugestivo nombre: “Susis Shows bar”. Estos empresarios de la buena vida (?) decidieron reconvertir el palco que habían alquilado y lo ambientaron como un auténtico cabarute, con caño, barra, luces de colores y todos los chiches (?) para agasajar a sus clientes predilectos con ese pequeño jolgorio que le comenté hace un ratito.
Los putañeros invitados disfrutaban de goles, tetas, culos y pocholas (?) por partes iguales en cada encuentro. Pero resulta que los inquilinos olvidaron un pequeño detalle: no cambiaron los vidrios del acalorado recinto, no translúcidos. Entonces, lo que era una fiesta para unos pocos, se convirtió en una pseudo orgía multitudinaria. Cada córner, cada tiro libre, cada avance por más insignificante que fuera, era un derroche de calentura incomensurable: por momentos todo el estadio se olvidaba del fobal y los hinchas sólo buscaban saciar su pajerismo, literalmente hablando.
Ojo, yo no los critico, yo estuve ahí, y era realmente impresionante. La verdad que las alemanas estaban más buenas que bajonear una pizza fría que encontraste en la heladera un domingo a las 7 de la mañana (?). Pero Ud sabe bien que así como una noche de joda no es tal si no termina en un putete (?), lo bueno acaba pronto. Los directivos del club se pusieron en ortibas (?), y decidieron que el equipo no podía dar semejante imagen al resto del país, a pesar de que el distrito está considerado como la zona roja de Hamburgo. Manga de caretas. Así que prohibieron los bailes eróticos durante los encuentros, y ahora los partidos volvieron a ser lo que eran antes: un bodrio.
Haberse visto, ¡qué falta de respeto, que atropello a la razón! Mire que paradoja: Adán y Eva fueron expulsados del paraíso por probar la manzana prohibida. Y en este caso, el paraíso comenzó gracias que probaron la fruta vedada (?), pero se les fue la mano, y adiós tierra prometida.
Ahora bien, usted se preguntará: ¿Qué hace este tipo contándome todo esto en un puesto de choripanes en Isidro Casanova? Bueno, yo observé que usted bajó de su auto y está morfando algo rápido al paso. Y también noté rapidamente por su prestancia que usted es el tipo de persona que encajaría perfectamente en mi proyecto: usted podría ser uno de los inversionistas para reeditar ese paraíso alemán, pero en la cancha de nuestro querido Almirante Brown. Imagínese usted la cantidad de clientes que tendríamos, desesperados por ver en bolas a Las Marineritas ante cada gol del Indio Bazán Vera. ¿Qué me dice, eh?
sábado, 15 de enero de 2011
Cholulismo
miércoles, 12 de enero de 2011
The Falcioni affaire (I): el problema circular de la vidriera
lunes, 10 de enero de 2011
El deporte y los mercados
A menos de dos semanas de conocerse la decisión de entregar el Mundial de 2018 a Rusia y el de 2022 a Qatar, un patrocinante de la candidatura de Inglaterra evaluó la posibilidad de entablarle un juicio a la FIFA por considerar "injusto" el proceso de elección de las sedes. Morrisons, una cadena de supermercados que fue sponsor de la candidatura inglesa, vislumbró la idea de darle el caso a un estudio de abogados de Suiza. Su argumento era un poco extremo, pero no le faltaba cierta lógica: Morrisons sostenía que la FIFA, cuando explicó que Rusia y Qatar fueron elegidas porque "el fútbol siempre quiere abrir nuevos mercados", ya descartaba de hecho las sedes de Inglaterra, España/Portugal y Bélgica/Holanda por ser naciones donde el fútbol ya está desarrollado y que inclusive ya han tenido sus Mundiales. El razonamiento escondía, según los perjudicados, la intención tácita de hacer participar del proceso de selección a candidaturas que jamás serían tenidas en cuenta. El asunto no parecía tener un buen destino legal para la cadena de supermercados. Y jugar de visitante con abogados suizos, para enfrentar a la FIFA, era definitivamente meterse con los chicos màs malos de la cuadra.
Abrir mercados parecer ser un bien superior para los deportes de alcance global en estos tiempos. Ir donde nadie fue, como modernos colonizadores que en vez de guerreros llevan deportistas y en lugar de escudos lucen camisetas patrocinadas, es el gran desafío para los gerentes de nuevos negocios de las ligas deportivas y las grandes organizaciones. Un informe del Financial Times de noviembre pasado daba cuenta de los enormes esfuerzos que vienen realizando la NBA y la NFL para tratar de hacer pie en Inglaterra. Las dos organizaciones tienen oficinas estables en Londres y cada vez desarrollan mayor cantidad de actividades promocionales para convertir dos deportes que son emblemáticos de la cultura estadounidense en señuelos atractivos para los ingleses. El beisbol ni siquiera lo intenta.
La NBA lleva cuatro años de estudios de mercado y seducción. Primero se arrimó con partidos de pretemporada y en marzo cumplirá el objetivo de plantar dos partidos de la temporada regular en Londres: el 4 y el 5 de marzo, Toronto Raptors y New Jersey Nets jugarán en el 02 Arena . No se trata de cualquier escenario: es el estadio que albergará al básquet en los Juegos Olímpicos de 2012. Entablar una relación entre la NBA y la sede de los próximos olímpicos es una jugada audaz y necesaria para arrimarse a los espectadores de un país con enorme cultura deportiva y escasa afición por el básquet.
El informe de Financial Times detallaba también cierta frustración que flotó en el ambiente del 02 cuando los Lakers enfrentaron a Minnesota Timberwolves en octubre pasado en un encuentro amistoso. El estadio estaba colmado y el grueso de los asistentes no querìa otra cosa que no fuera ver a Kobe Bryant. Lesionado en una rodilla jugó 6 minutos en el primer cuarto y descansò el resto del partido. " Vinimos acá por Kobe... ", decìan algunos adolescentes, decepcionados, a la salida del estadio. Ver a Kobe Bryant significaba para ellos toparse con un ícono de la cultura global, una celebridad pop como Lady Gaga. Saber o no de básquet pasaba a un plano secundario.
La NBA ahora intenta que su onda expansiva llegue a India. Afianzada su penetración en China, la liga de básquet norteamericana (no perdamos de vista eso: es la liga deportiva de un paìs, pero de dimensión planetaria) intenta atrapar televidentes y jugadores en un paìs que crece de manera sostenida y que tiene 1.200 millones de habitantes. Sin ser un deporte popular, la federación de básquet de la India cuenta con 4,5 millones de jugadores de todo calibre. La NBA hizo el camino de siempre: firmó contratos de largo aliento con cadenas televisivas indias para que se vean todos los partidos de la temporda y los playoffs. Lo cual no es poco ya que por la diferencia horaria los encuentros de los equipos de la costa este se suelen ver entre las 5.30 y las 6.30 hora local. En apoyo a eso, la NBA tambièn abriò puestos oficiales de venta de productos y promoverá la creación de campus de entrenamientos para captar jugadores y formar entrenadores.
Este es el punto más sensible de como un deporte puede tener alcance global: sin la TV es imposible lograrlo, pero solamente con la TV no es suficiente. " Precisamos que al menos una persona de cada diez que miran terminen haciendo rebotar una pelota... ", comentaba David Stern, el Comisionado de la NBA, en un mensaje muy claro: sin gente que juegue, el deporte no termina de meterse como parte del cambio cultural en un país.
La FIFA hizo su trabajo en ese sentido. Logró que se juegue al fútbol en Africa y en Asia. En Rusia no cabe duda que el fútbol es popular y en Qatar, la verdad, no tenemos la menor idea. Pero ir con los mundiales a esos dos países se parece más a un emprendimiento inmobiliario que a un plan acabado para que los qataríes jueguen al fútbol en el potrero.
Así está el mundo: el fútbol irá al hielo y al desierto en los Mundiales de 2018 y 2022. Y los ingleses, que fueron los que lo inventaron, andan probando con el básquet.
sábado, 8 de enero de 2011
RASTROJERO - Solos contra todos: LA REVISTA DEL CAMPEON
lunes, 20 de diciembre de 2010
RASTROJERO CAMPEON: el libro (anticipo) - Estudiantes: una heterotopia
domingo, 19 de diciembre de 2010
Camorra, mistica y punk rock
martes, 14 de diciembre de 2010
ESTUDIANTES CAMPEON

viernes, 10 de diciembre de 2010
El regreso de los feos, sucios y malos
POR HUGO ASCH, para Perfil
Ninguno de los dos goza de la simpatía de los imparciales de la middle class argentina, siempre inclinados a conceder su apoyo perdonavidas a las más tolerables “flores de un día”, gente de buen corazón pero escasa de recursos o inofensiva, como el Huracán cappista, el Argentinos Juniors de Borghi, el Arsenal copero o Pino Solanas candidato. Sin embargo ahí están, bien arriba y discutiendo el poder, nada menos, ese territorio inaccesible que parecía hecho sólo para los más poderosos. No está nada mal, eso.
Vélez incomoda por su serena eficiencia, algo intolerable para un país desmesurado como éste. Hacen todo bien. Planifican, se organizan, sus cuentas les dan bien, no se vuelven locos ante la primera frustración y cuando se achican, lo hacen de la mejor manera. Hoy tienen un equipazo. Sin dudas el que mejor juega, con un técnico eficaz y de bajo perfil, un arquero sólido, defensores confiables, un caudillo de la casa como Somoza, Maxi Moralez –que con 20 centímetros más jugaría diez años en el Madrid– y tres delanteros notables: el feroz Silva, por mucho el mejor 9 del torneo; Martínez, endemoniado y certero, y Cristaldo, la joya en el banco. ¿Cómo podrían quedarse sin título? ¿Quién se atrevería a discutir semejante liderazgo?
Pues… esos tipos sucios y malos que nunca se rinden. Los de siempre. La tercera generación de aquellos estrafalarios villanos de cómic que hace más de cuarenta años llegaron desde La Plata con ínfulas de cambiarlo todo. Y vaya si lo hicieron.
Este Estudiantes tiene bastante más que mística –del griego mystikós: encerrado, misterioso–, esa curiosa herencia del pasado que, cada tanto, retorna circularmente a lo Nietzsche y se instala sorprendiendo a todos. Acaba de suceder, por ejemplo, con el oficio copero de Independiente, la descomunal mala suerte de Racing o el rupturismo cuasi deportivo de los sindicalistas nativos, los de derecha, los de izquierda o los enganches sin problemas de perfil, como Moyano.
Antes que nada, Estudiantes tiene a Verón, un futbolista superior, incluso, a la suma de sus propias virtudes, el más decisivo que haya visto en este país en los últimos veinte años. Alguien capaz de cambiar la historia con su sola presencia, dentro y fuera de la cancha. Uno de esos que, dice Rodríguez que decía Brecht, resultan imprescindibles.
Y tienen la Voluntad, así, con mayúscula. Voluntad para reponerse después de una derrota. Suelo desconfiar de los invictos, de los infalibles, de las vírgenes y, en general, de la gente sin mácula. La verdadera madera de un hombre se advierte en el momento de la caída, muchachos. Cualquiera se ve valiente y bonito en el tren festivo de la victoria; el tema es mantener intacta la fuerza, el ánimo y la dignidad cuando la frustración te roe los huesos. Por eso amo al Alí que volvió de la prohibición y de Frazier, al Belgrano de Vilcapugio y Ayohuma, al Alfonsín pre Alianza que salió del bronce para ir a perder contra Fernández Meijide y Chiche Duhalde o al increíble Racing que, como Lázaro de Betania, se muere, se levanta y por ahí anda, con mi corazón en la boca.
Para la mayoría, estaban liquidados después de perder la Recopa contra la Liga de Quito. Minga. Ahí los tienen. Sin delanteros, con mil lesionados y chicos del club, a punto de ser campeones. De no creer.
Hacerles un gol parece imposible. Se defienden maravillosamente bien con ese inexpugnable abanico formado con Fernández, Desábato y Re, más Mercado y Rojo en los laterales, Braña en el medio y Orión en el arco, vigilante y sereno como portero de edificio, moviéndose en cámara lenta, controlando quién entra y quién sale. No hay, casi, fotos suyas volando, rasguñando pelotas, jugándose en un mano a mano. Les hicieron 8 goles en 18 partidos. Todo dicho.
En esa telaraña se diluye el énfasis inicial del rival. Se va rindiendo, poco a poco. Entonces actúa el líder, Verón. Y su batuta maneja el tempo de los solistas: Benítez, con un guante en la zurda; Enzo Pérez, eléctrico, vertical, por fin liberado de la banda derecha, y la Gata Fernández, a pura pausa, enganche, amague, creatividad.
¿Y Sabella? Lo llaman “Pachorra” y uno entiende por qué viéndolo, con ese andar lento de tipo mayor a su edad, el pelo como de recién levantado, el gesto sereno aunque las balas piquen cerca. Vivió años a la sombra de Alonso cuando jugaba de 10 en River, del Passarella técnico, de Bilardo y ahora de Verón. A él no le importa. Al contrario: ese segundo plano lo libera de las luces, de la inquisidora mirada del otro. Lo deja en paz, listo para ejercer su antiguo oficio de armador, de sutil artesano de equipos.
Son ellos entonces, los de siempre. Tan feos, sucios, malos, y en lucha por no resignar su espacio. Quizá hasta ganen compatriotas. Si así sucede, sepan que brindaré por ellos.
viernes, 12 de noviembre de 2010
Metáfora de nada
Hace unas semanas, en el diario "El País" de España, se publicó una nota con el título "Maradona como metáfora argentina". Está firmada por John Carlin y Carlos Pierini y en la bajada de la nota se puede leer: "¿Hay alguna relación entre el futbolista y el peronismo? Sí, cuando se eligen entrenadores, presidentes o sistemas de características populistas, autoritarias y con pocos pies sobre la tierra, el resultado es el fracaso". La nota tuvo un alto impacto, ya que fue replicada en varios medios argentinos y convocó numerosos comentarios en la red. Como es extensa y resulta arduo reseñarla en este limitado espacio, y como no quiero que mi reseña tergiverse su contenido, el lector Con los caníbales se puede hacer cualquier cosa, menos comérselos, porque si uno se los come estará reproduciendo lo mismo que condena en ellos
puede consultarla on line, en el sitio del periódico (www.elpais.com".Con los caníbales se puede hacer cualquier cosa, menos comérselos, porque si uno se los come estará reproduciendo lo mismo que condena en ellos
La nota comienza con un diagnóstico de la decadencia de nuestro país repleto de lugares comunes: tenemos muchos recursos naturales, éramos el "granero del mundo" y uno de los diez países más ricos (¿hasta cuándo se repetirán acríticamente estas frases de manual del secundario?), y ahora sólo advertimos (y padecemos) falta de educación, desnutrición, decadencia y pobreza. Agregan los autores: "Semejante aberración florece en un contexto político en el que a lo largo de más de medio siglo juntas militares han alternado el poder con Gobiernos populistas, corruptos o incompetentes". ¿A qué "medio siglo" se refieren? (¿cómo se pueden hacer afirmaciones tan terminantes de un modo tan impreciso e irresponsable?). Si se trata del último medio siglo, de 1960 hasta hoy, ¿es posible afirmar que todos los gobiernos democráticos han sido populistas, corruptos o incompetentes (yo, al menos, no lo diría del gobierno de Raúl Alfonsín)? Y si fuera así, ¿no correspondería decir cuál o cuáles y brindar los argumentos necesarios para probarlo? Mirando al presente, critican al gobierno de la presidenta Fernández de Kirchner y se preguntan: "¿Cuál es el problema?".
DIAGNOSTICOS Y METAFORAS
La respuesta pretende dar con el meollo de la cuestión: "El problema es Diego Maradona. O, para ser más precisos, lo encarna, como símbolo, Maradona, (...). La idolatría a los líderes redentores, el culto a la viveza y (su hermano gemelo) el desprecio por la ética del trabajo, el narcisismo, la fe en las soluciones mágicas, el impulso a exculparse achacando los males a otros, el fantochismo son características que no definen a todos los argentinos, pero que Maradona representa en caricatura payasesca y que la mayoría de la población, aquella misma incapaz de perder la fe en el peronismo, aplaude no con risas sino con perversa seriedad". A esa mayoría de la población incapaz de dejar de ser peronista y que, por ende, adula a Maradona con una seriedad perversa se la califica de "manada": "...fueron en manada a vitorearlo al llegar a Buenos Aires después de la goleada de 4-0 que Alemania le propinó". De Maradona afirman lo que todos sabemos (y yo comparto): hablan de su arrogancia, su pedantería, su innecesaria agresividad: "Nadie lo acusa ni lo maltrata por su triste enfermedad. Sólo se trata de señalar su soberbia desconsiderada, de carácter profundamente narcisista, base de sus penosas afecciones del alma, metáfora de la patología crónica de un país". No sé mucho de psicoanálisis, de modo que ignoro si la soberbia de Maradona es de carácter narcisista (¿alguno de los autores lo habrá tratado?), pero sí sé algo de metáforas, y en ningún momento los autores dan argumentos para probar que la patología de un ex-jugador de fútbol, ahora devenido en director técnico, se haya transformado en una "metáfora" del país. ¿Por qué razón? ¿Cómo se infiere una cosa de la otra? Termino la reseña de la nota con dos frases que resultan verdaderamente increíbles. Una: "El fracaso de Maradona en el Mundial fue el espejo del fracaso de Argentina como país. Por un lado, una falta de rigor y humildad en la planificación; por otro, un derroche de los recursos disponibles". Y me pregunto, entonces, ¿será que Marcelo Bielsa habrá sido una metáfora (un "espejo del fracaso") del país en 2002? ¿Y José Pekerman en 2006 será otra metáfora? Y si a Maradona le hubiera ido bien en el Mundial, ¿sería una metáfora del éxito del peronismo? La segunda: "Cuando llevados por la fantasía se eligen directores técnicos o presidentes o sistemas de características populistas, autoritarios y antidemocráticos, con pocos pies sobre la tierra, el resultado inevitable es el fracaso". ¿Los autores pensarán en serio que se puede asimilar sin más un técnico de fútbol con un presidente? ¿Sabrán lo que es un sistema representativo? ¿Sabrán lo que es la delegación popular mediante el voto? ¿Puede el fanatismo antipopulista de los autores enceguecer a tal punto sus (supuestos) argumentos?
ANTIPERONISMO Y GORILISMO
Quienes me han leído alguna vez bien lo saben: no soy peronista, y no simpatizo con los regímenes denominados "populistas". Pero hay algunas cosas que me enseñaron. Una es que con los caníbales se puede hacer cualquier cosa, menos comérselos, porque si uno se los come estará reproduciendo lo mismo que condena en ellos. Si uno acusa al populismo de demagogia, irracionalidad o fanatismo, no puede refutarlo con un artículo demagogo, irracional y fanático. Otra cosa que me enseñaron es que el antipopulismo, cuando se vuelve irracional y fanático, suele olvidar los argumentos de la reflexión mesurada y mostrar su peor cara: lo que otrora se llamó gorilismo. Uno puede refutar al peronismo de diferentes maneras, pero el gorilismo no es una refutación argumentativa, es una reacción epitelial, un rechazo de clase. Y es difícil de entender que sesenta y cinco años después del odio rancio encerrado en el "aluvión zoológico", volvamos a encontrarnos con la "manada": el desprecio brutal por las manifestaciones populares, aun cuando uno las considere equivocadas. Cuando leo este tipo de notas, y parafraseando a Borges, siento que al peronismo no me une el amor sino el espanto.
Que dos señores a quienes no conozco hayan escrito este lamentable artículo no me importa demasiado. Que este libelo gorila lo hayan publicado medios importantes de España y Argentina sí me preocupa, aunque confieso que ya no me sorprende.
sábado, 30 de octubre de 2010
Actividades prácticas - Un proyecto de formacion
Vélez, club ejemplar en varios aspectos, va un poco más allá y da a sus jóvenes la posibilidad de acceder a herramientas concretas: en su club se cursa la carrera terciaria de Educación Física. Los que prefieran, pueden cursarla mientras compiten por llegar a primera. El diploma les permite tener una salida laboral alternativa y relacionada con el campo en el que tienen experiencia y que, en teoría, les gusta (el deporte) terminando así con la oposición absurda y contraproducente entre aprendizaje y deporte, entre academia y actividades físicas. Si esto se implementara a nivel nacional, además, los clubes tendrían asegurados varios profes de educación física. Se supone incluso que en un ámbito de debate surgen ideas novedosas: por lo tanto el desarrollo en este área debería ser considerada una inversión a futuro concreta, no abstracta y moral como son los programas para que los chicos terminen la escuela. Se trata, sin dudas, de un ejemplar camino que debe continuarse, incluyendo todo tipo de carreras relacionadas al deporte en el currículum, ya sea ciencias económicas o dirección técnica. Si los clubes forman sus propios valores futbolísticos, ¿por qué no forman sus propios dirigentes, empresarios, profesores, entrenadores?